sábado, 7 de enero de 2012

Columna de opinión: Actuemos como unidad

Somos parte de este mundo, de la nueva generación. Tenemos nuestro futuro por delante y muchas metas para cumplir. Pero si permanecemos indiferentes a lo que sucede a nuestro alrededor, sin conmovernos por lo que le pasa a quien tenemos al lado, o tan sólo conformándonos con sentir compasión, el problema no se modificará y seguiremos padeciendo este mal. Para ello es preciso preguntarnos ¿nos mantendremos fieles a este sistema individualista, que inútilmente quiere hacernos creer que todo funciona correctamente, como una simple suma de individualidades?

En cuestiones tan fundamentales, como lo es la vida o el bienestar de la humanidad, es indispensable la solidaridad entre las personas. Más aún si se trata de una cuestión tan delicada, ya sea acerca de la hemodonación, que es un factor vital, o incluso la donación de órganos. Un caso ejemplificador, fue el ocurrido en España en el año 2008. Cuando tras la muerte de un joven, sus padres decidieron donar los órganos y se logró salvar la vida de siete personas, y ayudar a mejorar la salud de otras dos. Algo a destacar, es la fuerte decisión que tomaron los padres del joven, ya que hubo una clara conciencia sobre la importancia de este acto solidario, que fue lo que determinó que optaran por tomar esa difícil decisión.

Todos somos parte de este mundo y como partícipes, debemos trabajar para buscar el cambio. Nada nos llueve de arriba, los frutos se ven luego de arduos labores. Pero si colaboramos unos con otros, el esfuerzo es menor. Y la gratitud que recibimos, por la ayuda que brindamos desinteresadamente, es impagable, y hace que tanto trabajo valga la pena.

Pero no basta sólo con ser donantes, también es necesario informarnos y conocer las condiciones para hacerlo, porque de lo contrario podríamos perjudicar la vida de otra persona.

Por eso es necesario que ayudemos a fortalecer nuestra existencia desde lo más básico y elemental, como es la provisión de sangre. Ya que hay situaciones de la vida, en la que dependemos de los actos solidarios de nuestros semejantes y viceversa.

La disputa por el Quinto Poder

Luego de la traición del Cuarto Poder, ese periodismo que hoy responde a intereses corporativos y no a los de la sociedad, se plantea la necesidad de un Quinto Poder. En el seno de este nuevo espacio, se está generando una tensión ideológica y una disputa de poder (valga la redundancia) en el terreno práctico de las comunicaciones.

El periodismo político/social o Cuarto Poder nace con la idea de “fiscalizar” a los otros tres (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). En la actualidad ese Cuarto Poder tiene por objetivo deformar la opinión pública en beneficio de su propia estrategia (1). Lo que transformó el objetivo primigenio, que ya no es controlar a los tres poderes sino "corregir" al ciudadano.

En la actualidad el Cuarto Poder está controlado por las corporaciones mediáticas que, con la integración del negocio de la información con el de la comunicación y el entretenimiento, se ha transformado en un monstruo poderoso con fuerte incidencia en los gobiernos.

Por eso hay una identificación entre los medios masivos de comunicación y la globalización liberal. Se organizan bajo una misma lógica, la de mercado y una misma ideología, el pensamiento neoliberal. La traición a la ciudadanía no sólo la deja a ésta desamparada, sino que genera un desequilibrio perjudicial para la democracia: los medios de comunicación son actualmente el único poder sin contrapoder.

La necesidad de crear un Quinto Poder no implica saltear o abandonar la disputa en el seno de ese mismo Cuarto Poder. Es correcto que sea el Estado quién tenga que disputar ese espacio. Esto parecería proponer la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Aún así, no se puede delegar completamente en el Estado esa responsabilidad. Es importante que, mientras el Ente Público disputa en ese terreno (lo que no significa no reconocernos como parte de él), se pueda generar este otro espacio que se denominaría Quinto Poder. Porque en definitiva es sano sospechar si será realmente beneficioso para todos el resultado de esa contienda.

La disputa, entonces, dentro del Quinto Poder se está dando en las prácticas periodísticas y comunicacionales que representan divergentes posturas ideológicas.

El sector privado nuevamente va a la carga con su lógica de mercado y su filosofía individualista posmoderna. Muchos de lo que se identifican con ese sector se sienten representados en lo que se denomina el Cluetrain Manifiesto (http://tremendo.com/cluetrain/). Esta suerte de manual de 95 definiciones pretende imponer de qué manera tienen que desempeñarse cientos y cientos de productores de noticias en la red, a través de los blogs y las redes sociales. La atomización de estas actividades es obviamente el nexo con la lógica de mercado.

El Gobierno por su parte, y entre otras iniciativas a través de la “Ley de medios”, intenta regular la actividad mediática garantizando un 33% del espectro radioeléctrico para las organizaciones sin fines de lucro.

Por otra parte, los profesionales de la comunicación plantean que es a través de una redefinición de la actividad periodística profesional cómo debería dársele sentido a este Quinto Poder. Es indispensable que la ética de la información sea redefinida. Esta actividad debe ser “defendida por una instancia imparcial, creíble, independiente y objetiva”, plantea Ignacio Ramonet, ex director de Le Monde Diplomatique (Francia) al impulsar el Observatorio Internacional de Medios de Comunicación, que tiene por objetivo fiscalizar a los grandes grupos mediáticos. Esta iniciativa reúne tres tipos de miembros, que disponen de idénticos derechos: 1) periodistas profesionales u ocasionales, de todos los medios de comunicación, centrales o alternativos; 2) universitarios e investigadores de todas las disciplinas, y particularmente especialistas en medios de comunicación y 3) usuarios de los medios de comunicación, ciudadanos comunes y personalidades reconocidas por su legitimidad moral.

Ramonet también plantea la necesidad del involucramiento de los universitarios por considerar a la Universidad como uno de los pocos espacios con cierto resguardo de la lógica de mercado. De este modo se abriría otro grupo en condiciones de disputar el Quinto Poder, algo que por el momento no se ha dado de forma contundente.

También los periodistas de oficio impulsan en el seno de sus actividades la redefinición de su profesión, y ahí están en disputa diferentes conceptos de periodismo: militante, social, independiente, libre, etc.

Dentro de las organizaciones sociales hay también divergentes, pero no por eso opuestas, posturas ideológicas: las que inciden en las políticas públicas como la Ley de medios (que ha sido producto de años de trabajo e integración de estas organizaciones), lo que ha logrado que finalmente se garantice un 33% del espectro radioeléctrico para los medios de comunicación de las organizaciones sociales.

También están las que disputan con las grandes corporaciones y con el Estado (sin desconocerlo) pero haciendo la diferencia entre Estado y gobierno. Son aquellas que impulsan cambios profundos y estructurales.

Este es el escenario del Quinto Poder. Una gran oportunidad para recuperar los espacios que perdió el periodismo genuino y la comunicación popular.

(1) El Cuarto Poder (corporativo, capitalista) no sólo está integrado por sectores opositores al gobierno, también los hay oficialistas. Profundizaremos el tema en próximas notas porque amerita una atención especial.

El paso de la escuela a la universidad

Las esperanzas de poder cursar una carrera Universitaria exigen a los jóvenes una diversa preparación para entrar a una nueva realidad.

Es muy significativo para la mayoría de los estudiantes de entre 17 o 18 años de edad de las escuelas secundarias, durante el transcurso del último año del nivel obligatorio, rehabituarse a nuevas formas de estudio. De esta manera, necesitan incentivo y motivación, tanto por parte de la familia, como de los docentes, para poder dar ese paso al nivel de educación superior, y así optar por una carrera que les permita desarrollar los amplios conocimientos e ideas, su desarrollo personal y una mejor calidad de vida.

Los contenidos académicos, en todos sus aspectos, son más complejos que en la secundaria. Es por eso, que a los jóvenes mientras están en ese transcurso se los debe acompañar para animarse a afrontar estas nuevas propuestas, y desde la escuela fundamentalmente, como en ocasiones sucede a través de talleres y cursos para su adaptación.

La Chispa se entrevistó con el Profesor y Licenciado Jorge Horacio Capucci, de la Escuela Dr. Mariano Moreno E.E.M Nº 21, y dijo que “a través de los profesores trata de motivarse a los alumnos, se trabaja mucho en la motivación, que los chicos puedan creer en sus fortalezas. Se los prepara, se los concientiza que son capaces de continuar una carrera universitaria, o que por lo menos van a tener que afrontar un futuro donde van a tener que combinar trabajo y estudio”.

Por otro lado, La Chispa también se entrevistó con estudiantes que tienen definido, por el momento, qué van hacer cuando terminen su ciclo en la secundaria. En este caso, Andrés Rojas dijo que tiene decidido seguir una carrera militar: "Me han dicho cómo es, y que si me gusta que lo siga. Mi viejo, ahora cuando termine, me va acompañar a inscribirme, a mi me encanta, así que voy a seguir eso”. También contó que además de estudiar trabaja como ayudante en jardinería, “corto ligustrina, pinto, hago de todo, ayudo en quintas, corto el pasto”.

Otro estudiante de secundaria que se acercó para hablar con nosotros fue Sebastián Ganchart, y dijo que va seguir sus estudios en una carrera relacionada a la economía administrativa, ya sea administrador de empresas o contador. Además, explica que los profesores les brindan su acompañamiento: “nos dan el apoyo, todo como para que sigamos estudiando y no dejemos el colegio, para que tengamos un futuro. Si no, no hacés nada ahora sin los estudios”.

Jorge Capucci nos aclaró que en la E.E.M Nº 21 una de las propuestas que tienen para el acompañamiento es un Curso de Articulación que se dicta los días sábados. Son nueve sábados consecutivos, y se realiza entre el Ministerio de Educación de la Nación, universidades y escuelas secundarias. “Se trabaja en articulación, y los ejes temáticos tienen que ver con lengua y matemáticas, con un enfoque desde la compresión de textos” dice el director.

Con respecto a las sensaciones de los estudiantes en el último año de la secundaria son muy variadas. Capucci señala que “esto es común, en todas las épocas, están los chicos que por propia iniciativa buscan información, plantean inquietudes, acercan propuestas, traen artículos; y están aquellos que tienen serias dudas, temores y no se creen capaces. Es muy heterogéneo, en nuestra institución estamos hablando de casi 350 egresados por año en los tres turnos, realmente hay diferentes cuestiones y motivaciones, son todas validas y con todas hay que trabajar”.

Columna: Test de orientación vocacional

Desde hace algunos años, por propia iniciativa de la E.E.M Nº 21, se trabaja con el psicólogo Alberto Dalia. Él es quien organiza una serie de talleres en los diferentes cursos del último año de la escuela secundaria. Los talleres se denominan Orientación Vocacional, y es muy interesante porque a través de distintas charlas, reflexiones, y de compartir información, existe una devolución para los jóvenes, de forma personal. Esta devolución se convierte en un instrumento que ayuda al estudiante a elegir una orientación.

El Director señala que “quienes tienen definido su orientación y ya están en el último año, participan del CBC de la Universidad de Buenos Aires. Pero también están los estudiantes que comenzarán en las universidades e institutos terciarios locales o zonales. También grupos mínimos, que comenzarán en las universidades privadas, como la Universidad de Morón, y hay quienes prefieren a ir a Lomas de Zamora, La Matanza, Lujan o General Sarmiento. Entonces, siguen tanto carreras de economía como trabajo social, mientras que otros participan de cursos de asesoramiento".

Desde la escuela se trata de participar en todas las exposiciones que se organizan en diferentes lugares, desde charlas y exposiciones a nivel local, por ejemplo en el Centro Universitario de Moreno, en la que no sólo está la Universidad Nacional de Moreno, sino que hay de otras sedes. Además también se realizan expouniversidades que vienen desde hace muchos años, como las del predio ferial de Palermo, para que los jóvenes tengan un abanico de posibilidades interesantes de participar.

Drogadicción: un problema de todos

La problemática puede afectarnos a todos, y por eso es necesario que tomemos conciencia de la magnitud de este hecho, para impedir que la droga nos arruine la vida.

La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia hacia sustancias tóxicas que afectan el sistema nervioso central y al cerebro, lo que produce alteraciones en la percepción, el juicio y las emociones. La realidad es que los efectos que producen las drogas son distintos, debido a que son distintas entre sí, y depende del tipo y la frecuencia con la que se consuma.

La dependencia psíquica o física que producen puede llegar a ser muy fuerte, y hasta en muchos casos mortales. Es así cómo la droga se transforma en un factor de riesgo en la vida de la persona que la consume, y llega a perjudicar distintos aspectos de la cotidianidad, como lo es el hecho de trabajar, estudiar, y también las relaciones familiares en todos sus aspectos. Cuando hablamos de drogadicción nos referimos al uso compulsivo de este tipo de sustancia, que provoca el deseo de ingerirla constantemente.

En la Localidad de Moreno existen distintos trabajos comunitarios, como los de realizar talleres y charlas para tratar de ayudar a aquellas personas que son víctimas de las drogas, en donde pueden encontrarse personas muy pudientes y también de bajos recursos. Pero la diferencia recae en un aspecto muy grande, porque la gente que no tiene un buen nivel económico y sus necesidades básicas están insatisfechas, suelen recurrir a las drogas para olvidar momentáneamente diferentes situaciones. Entonces sería muy fácil pensar que los culpables directos son ellos, sin ver que son parte de todo un sistema que los margina constantemente. Por otro lado, las personas que tienen un mayor poder adquisitivo y consumen drogas, tienen más posibilidades de elegir hacerlo y con cuál hacerlo, aunque esto no quite que también están frente a un grave problema de salud.

A la Subsecretaría de Atención Primaria de la Municipalidad de Moreno llegan muchas personas o familiares de adictos, en busca de una ayuda para poder resolver la situación. Sebastián Pérez Pannelli, coordinador del lugar, afirmó que “desde esta área se trabaja con temas que tienen que ver con lo emocional, con las ausencias de oportunidades y se combate este problema sociocultural ayudando a la gente que se acerca con algún caso de esta índole”.

¿Pero cómo darnos cuenta que alguien está consumiendo drogas y de qué manera podemos ayudarlo? Hay muchos síntomas que denotan este tipo de abuso, y que pueden ser detectados como peligrosos. Tal es el caso de los cambios repentinos de la personalidad, ojos enrojecidos, conflictos y peleas familiares en abundancia, distracción, risas excesivas sin motivos y dificultad para coordinar movimientos.

Es preciso mencionar que aquellas personas que están pasando por una situación de esta magnitud, pueden acercarse y recurrir a La Secretaria de Atención Primaria de la Municipalidadde Moreno, que se encuentra ubicada al lado del Hospital Mariano y Luciano de la Vega de dicha localidad, o a los distintos centros de rehabilitación, como “Viaje de Vuelta”, que albergan chicos con estos problemas y que se encuentra ubicado en Francisco Álvarez, Partido de Moreno, o podés comunicarte con ellos al 0237-4625911.

Causas y consecuencias del consumo de drogas

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo general, la gente que comienza a tener este tipo de problemas, no necesariamente tiene que ver con problemas personales. En muchas ocasiones, se entra al mundo del consumo por curiosidad.

Para las personas que se encuentran viviendo en la calle, la droga muchas veces les genera una sensación de olvido, es decir que los ayuda a olvidarse momentáneamente del hambre, del frío, el abandono y la indiferencia social.

Muchas veces existen ciertos prejuicios frente a los que padecen esta enfermedad, y no vemos que lo que ellos necesitan es un acompañamiento de la sociedad en la que viven. De esta manera, es el Estado uno de los grandes responsables del problema, ya que no siempre se implementan políticas públicas para ayudarlos a salir de esa situación.

El consumo de drogas origina muchísimas enfermedades como los trastornos cardiovasculares, depresión, psicosis y paranoia. Es por esto que está asociado a una multiplicidad de variantes negativas, que incluso puede provocar que los mismos adictos pierdan el valor por su propia vida.

Por eso es necesario que se brinde una educación desde temprana edad acerca de estos temas, y así establecer una buena comunicación que conlleve a trabajar en equipo y combatirla.

Las drogas se han convertido en un problema social que va en aumento, ya que cada vez hay más personas que la consumen en mayores cantidades, y en edades más tempranas.

La drogadicción es una realidad y un problema muy antiguo, que en nuestros días se ha manifestado de una manera masiva. Se puede observar en todas las edades y en todos los grupos socioeconómicos.

Por eso es muy importante que exista un compromiso, tanto por parte del Estado como de la sociedad, para que la drogadicción se pueda erradicar, y así dar una mano a quien padece este tipo de adicción.

Por fuera del sistema

Para las personas que pasaron por un proceso penal es muy difícil poder reinsertarse en la sociedad, y principalmente en el ámbito laboral. Esta exclusión forma parte del mismo proceso.

La exclusión social como definición “hace referencia a un proceso social de desintegración, en el sentido de una progresiva ruptura de las relaciones entre los individuos y la sociedad que está emergiendo”. Así existen diferentes formas de exclusión que se profundizan cada vez más desde lo económico y desde lo social.

Claramente, esta es una definición que se impone en la sociedad a través de las leyes que siguen marcando diferencias entre clases sociales. Los ciudadanos que por diferentes motivos y responsabilidades pasan o pasaron alguna condición legal, como estar presos cumpliendo condenas, son el reflejo de una potencial exclusión del trabajo que problematiza más la reinserción en la sociedad.

En el centro de Moreno funciona un Patronato de Liberados donde trabajan 3 coordinadores, dos abogados y 25 trabajadores sociales con una población de 1700 personas por año. Entre otras tantas funciones de integración e inserción, una de ellas es en el ámbito laboral.

La Chispa entrevistó a Romina Rosa, Técnica en Minoridad y Familia, y a Mónica Saldaña, Olga Reñero y Graciela Bau, trabajadoras sociales del Patronato, que a diario intentan revertir estas situaciones de injusticia que viven los tutelados.

Romina Rosa remarcó que existe un largo proceso burocrático de reinserción (obtener el DNI, hacer un estudio ambiental de su hogar, incluirlo en algún programa laboral donde su ejecución tarda 6 meses, etc), que genera una frustración muy grande y que les impide poder manejarse en la sociedad como todos ciudadanos, sintiéndose parte.

“Sucede desde las situaciones cotidianas, suele pasar que a veces consiguen trabajo, llegan los seis meses, salta la causa y quedan excluidos. Es una contracción, porque socialmente no se les da una segunda oportunidad por más que trabajen bien. O también pasa mucho que necesitan sacar el registro profesional (para remís o para conducir colectivo), salta la causa, y ahí se les complica”, explicaba Mónica Saldaña.

Y así, agregó Romina Rosa, “es el mismo contexto el que habilita que uno siempre vuelva a romper con las reglas porque sienten que no puede, se sienten solos. Nosotros acompañamos desde el apoyo pero la realidad concreta es que el Estado no tiene una política de empleo seria para la población, y justamente la población que sale de estar en la cárcel es la población que pasó por todas la ventanillas del Estado y que no tuvieron respuesta”.

Desde lo legal la tarea de las trabajadoras/es sociales se complejiza aún más. El 4 de agosto de este año se aprobó la modificación de la ley N° 12.256, que dispone la creación de una secretaria de control que incorpora cargos dentro del patronato de liberados. Esto es otra representación del lugar que simboliza para el Estado un ex presidiario, “es la visión que es Estado tiene del sujeto como objeto, no se habla de inclusión sino cada vez de más formas de control”, concluyó Romina Rosa.

Los hombres también lloran

La concepción de masculinidad en relación con la violencia de género es el primer paso para entender esta problemática.

Las huellas las deja el lenguaje. Nos manifestamos a partir de él. Tenemos relación a través de lo que entendemos, de lo que creemos entender. Somos lenguaje. Por lo tanto, en nuestra cultura la redefinición de conceptos es algo más que otra forma de decir algo, sino la búsqueda de significaciones que separen a la naturaleza de lo construido socialmente, y entender que las imposiciones son transformables.

En ese mismo sentido, la masculinidad y la violencia de género tienen un eje común, el problema cultural y la responsabilidad social a la hora de enfrentarlo. Los hombres son culpabilizados para intentar erradicar este conflicto, sin embargo, las prácticas cotidianas terminan influyendo directamente en quienes quieren ser hombres, en quienes siguen ese modelo de masculinidad.

Razonar sobre ello implica partir de la idea que propone el psicoterapeuta Luis Bonino Méndez, y es considerarla un problema "de la cultura masculina/patriarcal" y "de los varones". Son las normas de esta cultura las que la propician, y que toleran la violencia, y son generalmente los hombres quienes la ejercen de diversos modos y en diferentes ámbitos.

Por eso mismo, el hecho de que esté instalado no significa que tenga que ser así. Muchos sujetos que hoy se han superado en ese concepto son juzgados de débiles. Ellos fueron criados paras ser fuertes, ven a la debilidad como una propiedad de la mujer. Fueron formados para la represión de las emociones, y muchas veces lo entendieron violentamente, a partir de lo que vivieron o simplemente vieron o entendieron.

Entonces, la violencia de género debería ser tratada en todas su dimensiones, desde la formación de nuevos sentidos del hombre. Se trata de no culpabilizar, sino de responsabilizar a la sociedad para elaborar políticas para la prevención, generar paz, y terminar con el machismo.

Si se construyó, se puede trasformar, desde las escuelas, los medios y la familia. Es mucho más complejo que encerrar al violento, pero apunta a ser más eficiente. Tanto hombres como mujeres son responsables de encontrar nuevos sentidos para componer la base donde establecer que las diferencias biológicas no determina un ser. Para concluir, en palabras del sexólogo José Ángel Lozoya Gómez, “lo masculino no es ninguna esencia, el hombre nace y el varón se hace”.

La violencia de género en sí misma

Como lo define la psicóloga Susana Velásquez, la violencia de género es la que abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia, pero hubo un tiempo, que aún se intenta dejar atrás, en el pasado, en donde de eso no se hablaba.

Era algo que no debía salir de la intimidad, era “normal” que las mujeres lo padecieran porque las damnificadas eran consideradas como propiedad del hombre. Una mujer podía ser “naturalmente” maltratada, “naturalmente” abusada, “naturalmente” encerrada por un hombre, que con heridas y moretones le demostraba el amor que ejercía “naturalmente”.

Pero la naturaleza se ve limitada cada vez más, entre lo que se llama esencia y lo que se impone socialmente. No hay razón para no cuestionar, porque las respuestas no llegan naturalmente, y las soluciones comienzan a surgir a partir de las preguntas que requieren una actitud inmediata.